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Puertos de Estados Unidos y Cuba acortan distancias

Desde principios del año 2016, Estados Unidos y Cuba han firmado ocho memorandos de entendimiento en el sector marítimo-portuario. La ruta de intercambios que hoy transitan en esa área tuvo su punto de despegue con la suscripción de un acuerdo entre la nación caribeña y el puerto del Estado norteamericano de Virginia, una de las mayores instalaciones de su tipo en la costa este.

El gobernador Terry McAuliffe y la Administración Portuaria de Cuba suscribieron en La Habana aquel primer convenio, que no solo dejó sentadas las bases para el desarrollo de una alianza comercial próspera, sino que abrió el camino a otras posibilidades e iniciativas de cooperación entre puertos cubanos y estadounidenses.

“Sueño que pronto, con la apertura de la ampliación del canal de Panamá, que permitirá el paso de los gigantes barcos Post-Panamax, estos lleguen a Virginia, descarguen y carguen allí, y luego vengan a Cuba, que será usada como un punto de transferencia a otras naciones del Caribe y de Latinoamérica”, declaró McAuliffe en la visita que realizó a la Isla entre el 3 y el 5 de enero de 2016, durante la cual, además, recorrió la terminal portuaria y otras áreas de interés de la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM).

La privilegiada posición geográfica de Cuba es uno de los puntos de atracción más relevantes paras las autoridades portuarias de Estados Unidos. Su cercanía al cruce de las líneas marítimas que operan el comercio mundial en los ejes Norte-Sur y Este-Oeste, facilita el tráfico marítimo entre los dos países, y no solo en su modalidad directa, sino también en la de trasbordo.

Tal escenario, unido a la cartera de oportunidades en inversiones y negocios que ofrece la ZEDM, junto a la infraestructura de que dispone Cuba para la construcción y reparación naval, configuran un contexto de alianzas en el sector marítimo-portuario por el que apostaron, también en 2016, las autoridades de los puertos de Louisiana, New Orleans y Lake Charles.

La ampliación de las posibilidades de comercio entre esas instalaciones y Cuba quedó refrendada en un memorando que contempla el intercambio de información y desarrollo de iniciativas conjuntas para estudios de mercado; pero también acciones de formación e intercambio de tecnología.

Pese a las conocidas limitaciones que supone el bloqueo económico contra la Isla, la voluntad de favorecer relaciones comerciales entre ambas partes prosiguió en 2017, con la firma de un acuerdo entre el puerto de Mobile (Alabama) y la Administración Portuaria de Cuba, a inicios de febrero de ese año.

Hasta ese momento, todos los memorandos establecidos entre ambas partes habían sido rubricados en La Habana: el convenio con Alabama se convirtió en el primero de su tipo que se suscribía en Estados Unidos, como parte de una visita de trabajo de funcionarios cubanos al país norteño.

Apenas unos días después, el 19 de febrero, directivos del puerto del Golfo de Mississippi y de Pascagoula firmaron un documento similar, enfocado de igual modo en el intercambio de información sobre tecnología, operaciones e infraestructuras.

Mark McAndrews, al frente del puerto de Pascagoula, señaló que durante la última década se trasladaron desde este puerto hacia Cuba cientos de miles de toneladas de productos provenientes de la agricultura, el sector avícola, el forestal y la construcción, entre otros, y que esperaba consolidar los vínculos que durante una década habían sostenido de manera irregular con la Isla.

Por su parte, Rosario Boxx, directora de Comercio Exterior de Mississippi, indicó que el objetivo es abrirse espacio en el contexto cubano, principalmente ahora que existen nuevas oportunidades para la inversión extranjera.

“Nuestros empresarios están interesados en exportar sus productos a Cuba, abrir e implementar negocios con sus autoridades”, aseguró Boxx en declaraciones a la prensa, al referirse a las expectativas de cooperación comercial con nuestro país.

Houston, La Habana y una inversión a futuro

El sostenido reconocimiento de las autoridades portuarias de Estados Unidos respecto a las potencialidades del mercado cubano, quedó refrendado nuevamente el pasado 2 de agosto, con la firma de un Memorando de Amistad y Cooperación Comercial con el puerto de Houston.

Suscrito en la sede del Ministerio de Transporte de Cuba por José Joaquín Prado Falero, Director General de la Administración Marítima en la Isla y Ricky W. Kunz, Director Comercial de la Autoridad Portuaria de Houston, el acuerdo incluye líneas de acción dirigidas a la puesta en práctica de estudios de mercado, programas de capacitación, intercambio de información para mejorar y aumentar los niveles de servicios, actividades conjuntas de mercadeo e intercambio tecnológico.

Ubicada en el sureste de Texas —cerca del golfo de México—, Houston es la ciudad más poblada de ese Estado y muestra un importante desarrollo ganadero, industrial y agrícola. Su puerto comprende un complejo de instalaciones públicas y privadas de más de 20 kilómetros de largo y en él converge una amplia representación de empresas que operan cargas contenerizadas, refrigeradas, metales, petroquímicas, entre otras.

Ricardo Arias, Gerente de Desarrollo Comercial de la Autoridad Portuaria de Houston, consideró la firma de este memorando como un punto de partida para favorecer el intercambio comercial con el puerto del Mariel. Según afirmó, han visitado la Zona Especial de Desarrollo enclavada en ese territorio y destinada a convertirse en un área de fuerte atracción económica en la región.

“Es magnífica, tiene un plan espectacular y unas oportunidades ilimitadas”, aseguró a la prensa, a la vez que señaló que el principal interés de la Autoridad Portuaria de Houston es el intercambio de carga marítima entre los dos puertos.

El acuerdo es el primero suscrito entre Estados Unidos y Cuba luego de las declaraciones del presidente Donald Trump en junio pasado. Las leyes estadounidenses —precisó el Gerente de Desarrollo Comercial— autorizan la exportación de productos agrícolas al país caribeño, y el anuncio del mandatario norteamericano sobre la política de su administración respecto a Cuba, no impacta en ese ámbito.

“Definitivamente, hay posibilidades reales para mantener esas relaciones. La voluntad existe, la ley lo autoriza; es cuestión de que se pueda coordinar la logística y el financiamiento de los productos que se vendan de Estados Unidos a Cuba”, dijo Arias, quien también hizo referencia a la importancia de establecer en algún momento servicios regulares entre La Habana y Houston.

Luego de la firma de este memorando —según comentó— corresponde a ambas partes comenzar a definir la estrategia para su aplicación, dentro del marco legal de los dos países. Las perspectivas futuras muestran, en su opinión, amplias posibilidades, siempre y cuando sea también de provecho para la Isla el comprar los productos norteamericanos.

“Los exportadores de Estados Unidos pueden vender su producto en Cuba, y nosotros como puerto podemos manejar el producto, que es nuestra función. Cuba es un mercado muy interesante; en una época, fue un cliente muy importante para el puerto de Houston y Estados Unidos en general —aseguró—, así que le vemos únicamente oportunidades”.

Fuente: caribbean news digital